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Hipotecas-Lastre para España

Las hipotecas sufren su mayor subida desde julio de 2008



La hipoteca, ese peso que sólo los que lo sufren saben lo que significa; curioso que ahora vaya a ser la causa de que un país al completo se mantenga en el ostracismo.


El sur de Europa, los PIGS unidos y directos a la bancarrota. Comenzó Irlanda –que sustituyó a Italia en los últimos años-, continuó Grecia y Portugal se cierne entre la negación de lo evidente y la debacle del rescate. La pregunta es ¿puede permitirse Europa que Portugal caiga? Y lo que es más ¿puede España mantenerse firme en tal caso y evitar que la península se deplome?

Parece que el pseudoacrónimo que la prensa inglesa fanfarrona (como si existiese otra…) relacionó con los países mediterráneos no pudo ser más acertado, compartimos los mismos problemas estructurales y ahora afloran con apenas unos meses de retardo entre unos y otros.

Podríamos plantearnos que España, como dicen muchos políticos, tiene las suficientes bases financieras e institucionales como para no tener que preocuparse por lo que viene ahora; está bien, situémonos en ese escenario. Si todo marcha como hasta ahora empezaremos a recuperarnos en 2012 para estarlo del todo en 2014, esas son las predicciones de profesionales que se dedican exclusivamente a ello (CEPREDE, entre otros). Bien.

¿Qué decían las predicciones?

Nadie pudo saber que iba a haber un ola de cambio social y político en el mundo árabe, quién iba a ser capaz de adivinar que el precio del petróleo se dispararía y la gasolina alcanzaría máximos históricos. Con eso nadie contaba.

Sube el crudo, lo hacen con él los alimentos (es lo que tiene la maquinaria, que hay que echarle líquido y con el agua no basta) y los índices principales de inflación comienzan a repuntar una y otra vez, y lo que es más importante, sin contrapartida clara como síntomas de crecimiento. Es decir, que sube el pan pero no porque los españoles seamos más ricos. Cuidadito con eso. De hecho, el IPC de nuestro país es superior al de la media europea cuando el crecimiento va claramente por debajo de la misma.

Trichet reacciona. El Banco Central Europeo, organismo ortodoxo por definición tiene reminiscencias de la crisis del petróleo (1973) y sabe lo peligroso de entrar en un bucle de precios altos y poca actividad, de ahí no es fácil salir; por lo tanto, mejor no entrar.

Existe un mecanismo de control de precios bien sencillo y se trata de alzar los tipos de interés. Suben los tipos y las empresas tienen más difícil enfrascarse en fuertes inversiones. El dinero que debes devolver cuando te prestan es ahora superior y esto afecta enormemente al nivel de inversión total. Los hipotecados ven a la vez como su letra crece y eso les hace consumir menos. Al haber menos consumo las empresas no tienen de donde financiarse y todo va a peor, en fin, el mecanismo de siempre.

La hoja de ruta inicial que inducía a subidas paulatinas (se explicaron y se les quitó importancia en este blog hace un tiempo) y muy muy pequeñas del Euribor se ha visto trastocada por el leve calentamiento de los precios en Europa. Esto es probable que no vaya a frenar siquiera mínimamente la buena marcha de los países de centro y norte de Europa, pero, seguro afectará a España. Por esas particularidades que se dan será más difícil que no nos pase una cuantiosa factura. En un país que arrastra problemas graves de morosidad, el peor coscorrón que le puedes dar es una subida media de 50€ mensuales en la hipoteca que suman 600 a final de año.

No hay muchos que vean a España resarcirse en las próximas fechas, pero desde luego, lo que está claro es que estas circunstancias anómalas relacionadas con el petróleo, la crisis nuclear y la dimisión de Sócrates no ayudan. Son un contrapeso.


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Esa maldita pero necesaria palabra

Si eligiésemos la palabra más utilizada por los españoles en los últimos dos/tres años creo que nadie tardaría más de unos segundos en decidirse. Si realizásemos un estudio como aquellos de los años 90 en Estados Unidos que decían que la palabra Jordan era la más usada por encima de Clinton o McDonald´s, mi apuesta sería a que Crisis ganaría por goleada. No soy capaz de discernir si a posteriori eso es bueno o malo, pero está ahí lo queramos o no. Darle la espalda al término sería tan insólito como un telediario de antena 3 sin Mourinho.

Se puede pensar que no voy al grano, que este no es el tema de este blog. Nada más lejos de la realidad. Nuestra crisis, propia y muy diferente a la del resto, es un problema derivado de un boom inmobiliario que dijo un día… hasta aquí hemos llegado. No se parece en casi nada a la de EEUU que derribó el castillo de naipes. Entremos en barrena tratando de mancharnos lo menos posible:

  • Crisis Financiera o de las hipotecas sub-prime: muchos bancos estadounidenses se dedican durante varios años a prestar dinero a personas que no tienen ninguna capacidad de devolución de esa deuda. Unen todos esos “activos” que no son tal en paquetes con nombres rimbombantes pero que suenan realmente bien en los bancos europeos (ej; fondo estructural dinamizado para el desarrollo sostenible). Éstos los compran gustosos dada la confianza que se tenía en entidades como Lehmann Brothers. Un día ese pobre hombre deja de pagar y con él otros cuantos más porque básicamente no cabía un escenario diferente. Varios gigantes norteamericanos terminan por reconocer su terrible error y algunos siquiera evitan cerrar todas sus oficinas. Cada individuo que haya comprado algún activo “tóxico” o sus acciones estuvieran referenciadas a cualquiera de estas basuras sin valor real se ha quedado sin su pasta. Tan fácil. Pensemos que por cada banco que cerró en pleno desastre financiero supuso miles de despidos directos y millones de afectados que perdieron todos sus ahorros; además, cada acreedor o deudor de los mismos siguió obligatoriamente los pasos de los que cayeron en la bancarrota. La Globalización hizo el resto. La facilidad de intercambio entre entidades separadas por millones de kilómetros provocó que estos conjuntos de hipotecas sub-prime se expandieran como una gripe por todo el mundo. No obstante, por España, lo hicieron más bien poco. Sólo rozaron a Banco Santander y Bankinter, nada grave.
  • Crisis inmobiliaria o de vivienda: ya lo tenemos claro, lo de arriba no nos afectó como para tener a día de hoy un 20% de paro y caminar cerca de la intervención comunitaria. Ni mucho menos. La depresión española sólo se puede explicar por las características económicas y culturales de nuestro país. Para empezar, hemos crecido en las dos últimas décadas y media bajo un modelo en el que la vivienda sostenía la creación de valor añadido. La construcción ha llevado en volandas a toda la economía a un ritmo incomparable con cualquier otra rama y precios continuamente al alza. Nuestro sector estrella, demasiado estrella. Por otra parte, España es desde sus comienzos un territorio necesitado de financiación. Esto quiere decir que, mientras otros países son prestamistas por tener sus arcas con dinero para prestar, España necesita que le financien para luego devolver esa deuda. Esto no es nada grave, es tan sólo una vía necesaria que también llevan a cabo otros grandes países como EEUU. Esto tiene tan sólo un inconveniente, aquel por el cual dependes de bancos extranjeros para conseguir ese dinero. Lo que ocurrió con el estallido de la crisis financiera mundial fue que los bancos que prestaban dinero a España cerraron su grifo y con ellos, también lo tuvieron que hacer los nacionales. Nuestros prestadores ya no podían alimentar a las empresas inmobiliarias ni a los hipotecados potenciales de nuestras fronteras. Se para la firma de hipotecas y las constructoras no lo soportan. Las inmobiliarias cierran y siguen cerrando. Entonces podemos hablar del estallido de la burbuja inmobiliaria, ya nadie es capaz de pagar esos precios desorbitados por una casa. La gallina de los huevos de oro enfermó de gravedad de tanto sobrealimentarla. Constructoras derrotadas despiden a miles de trabajadores porque ya no venden pisos. Si no se vende tampoco se construye, y si no se construye disminuyen su actividad las empresas de electrodomésticos, cerámica, cristalerías, muebles, decoración e incluso automóviles. No hay salida.
No me quiero enrollar ni un párrafo más. Entended que esto empieza así y poco a poco va desplazándose y expandiéndose hacia todas direcciones, pero, diferenciemos bien ambas crisis y sepamos entonces por qué no salimos como lo han hecho o hacen el resto. Como un día dijo Laporta, ¡que no os embauquen!
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Resumen 2010: caminando hacia la meta

No podría y sería presuntuoso hablar sobre el sector de la vivienda durante el año pasado excluyendo la situación económica y en concreto la presupuestaria que vive España. No hay noticias buenas, sólo la esperanza de que nos dirigimos hacia algo mejor. Algo mejor no por volver al nivel de vida de 2005, sino por conformarse con algo sostenible. Unas buenas bases sobre las que apoyarse. Olvidémonos del crecimiento de las dos últimas décadas del siglo XX, ese no es el espejo en el que mirarse.

El año comenzó entre rescates y nacionalizaciones de bancos, fusiones de cajas inestables por sí mismas y con un montante de deuda en las principales promotoras que delataban el curso del crédito. Estrangulado y sin visos de cambio. Entre Marzo y Mayo se observan pequeños repuntes en la vivienda (compra de segunda mano) los cuáles hoy sabemos que se debieron al adelanto de las familias por la subida del IVA y la rescisión de las deducciones en el IRPF. Poquito a poco el grifo del crédito se reabre y la vivienda lo agradece. En el último tercio nos dimos de bruces con la realidad, poco movimiento en el mercado y reacción a la baja de los precios. El gobierno cambia su estructura, presenta unos presupuestos en los que el gasto debe rebajarse un 8% y el ministerio para la vivienda es uno de los damnificados, ahora sólo es una parte importante de fomento. Con Pepiño hemos topado.

Así, 2010 nos deja una caída de precios en torno al 3,5% necesaria y ya acumula una disminución del 13% respecto a los valores culmen del boom inmobiliario. No es comparable al petardazo del empleo pero al menos sí marca el desencuentro entre una oferta sobrevalorada y la demanda insuficiente, la que antes debe preocuparse de llenar el carro de la compra.

Este curso parece habernos abierto los ojos a todos; ni vamos a recuperarnos en los próximos meses, ni creceremos en 2011, ni mucho menos se solucionará el problema de paro que hay en el país. Porque como todos deberíamos saber ya, en España hay una crisis de empleo que va mucho más allá de lo financiero. Y hoy por hoy el gobierno está más preocupado por las arcas del Estado que del resto. Lo primero es no ser intervenido y después… de momento no existe un después.

Por eso, y aunque las últimas noticias sobre las grandes promotoras arrojan algo de luz al tema, no es lógico esperar una recuperación del sector de la vivienda en los próximos meses. Lo razonable sería que lo que comenzó en Septiembre (caída de un 4% en la compraventa de viviendas) sea una tendencia a la baja y estable de la actividad inmobiliaria. En ese supuesto los precios deben seguir cayendo, ¿cuánto? Acaso no lo suficiente.

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Ñam ñam ñam ñam, Carroña

Los pisos embargados revolucionan el mercado:

  • Los pequeños inversores regresan al ruedo inmobiliario tras estas gangas.
  • Habría entre 70.000 y 100.000 viviendas ejecutadas en venta rebajadas un 40%.
  • 'Esta cifra es sólo la punta del iceberg y podría triplicarse en 2011'.
  • Los 'fondos buitre', principalmente de EEUU y Reino Unido, al acecho.
  • 'La mayor parte de estas casas se financió al 100% a mucho inmigrante.

Hace dos veranos, mi yo corporativo realizaba unas prácticas en una sucursal bancaria de la capital. He de decir que aprendí mucho, entre otras cosas cuán inútiles pueden llegar a ser empleados que cobran algo que no puedo imaginar ni en mis mejores sueños (sí, si eres bueno llegarás a obtener una buena remuneración; pero si eres un paquete, siempre te queda ser como el alter ego masculino o femenino borracho, torpe y despreocupado de Homer J. Simpson y esperar a que el azar se apiade de tu ineptitud) o cuán aburrida es la banca personal. En uno de esos días soporíferos, una joven desesperada nos consultaba sobre cómo acceder a los pisos embargados por los bancos, suplicando al menos por una simple referencia. Acorde a la falta de conocimientos de mis compis y mía, nos conformamos con soltarle el típico “buf, entrar ahí es muy difícil, son subastas cerradas al público en general”. Ella se fue consciente de nuestra ignorancia y nosotros quedamos tranquilos e impunes a los ojos de nuestra propia consciencia. Pero a la larga dejó poso.

Esta noticia en la parte superior de la entrada levanta mi ánimo de lucro descerebrado. Yo, “condenado” a vivir en familia y bajo el mismo techo, veo eso que llaman los especialistas una oportunidad de mercado. Mi plan es el siguiente: irme a vivir a un piso alquilado de un barrio bajo de Madrid, estudiar obsesivamente al resto de inquilinos y elegir la víctima. Mi estancia en el banco desarrolló en mí una capacidad de análisis físico de los morosos bastante estúpida pero infalible. Varón, mestizo o en su defecto moreno de obra, manos anchas y cuarteadas, cabizbajo y portador de unos pantalones desaliñados e incluso con restos de argamasa, pintura u hormigón. ¡¡Ni siquiera tiene unos pantalones de repuesto!! Es perfecto y tiene una hipoteca financiada al 100%, me juego lo que quieras. Quedarme accidentalmente atrapado en el ascensor durante horas y denunciar su invalidez, cortar la línea telefónica, desconchar paredes… Lo que sea con tal de hundir a mi querido ente de estudio con diversas derramas verdaderamente inoportunas. Y cuando esté más débil que nunca, cuando se debata entre el desahucio y los tribunales… zas! Al cuello que voy.

Pisito con un 40% de rebaja.

Somos Homo Economicus del siglo XXI, no sólo atendemos a nuestras preferencias y oportunidades, si podemos machacar un poquito al de al lado, somos más felices que antes. O acaso no os descojonáis cuando se le cala el coche al pobretón de al lado y tenéis vía libre, o ese puntito de regocijo en los suspensos ajenos. Y si no decidme qué es mejor: ser el único aprobado en una clase de 90 o ser uno más entre el aprobado general. El hombre es un lobo para el hombre, Homo homini lupus. En momentos como el actual, donde y cuando existen personas que han tenido que dejar nuestro país y dar las llaves de su casa al banco porque su letra les estaba comiendo la paz interior, se abre una puerta al demonio de la Economía, al germen desestabilizador del capitalismo. El inversor potente, que por definición no debe tener escrúpulos, se aprovecha de gentes y banca a partes iguales. Donde cualquiera ve una triste estampa ellos ensangrientan sus globos oculares inconscientemente y se lanzan sin reparo a ser vistos.



La especulación es el secreto peor guardado de cada país, esta ahí, todo el mundo la repudia de puertas hacia fuera pero nadie puede contenerse a saborearla. Por el simple hecho de ser vil me estoy enriqueciendo. Compro aquí, vendo allá y me forro, no puede haber algo tan fácil que dé tantos frutos. Es el culmen de las crisis financieras mundiales, tenemos reciente el estallido de la burbuja inmobiliaria y cuando aún estamos recuperándonos de la ensordecedora explosión, ya estamos insuflando aire a la siguiente. Ser lobo antes que la manada te obligue a ser oveja. ¿Pero qué hay de ellas?

Tened por seguro que los que asisten a esas putrefactas subastas, donde el olor a Channel nº5 se avinagra por las vísceras sepultadas, donde las voces respetuosas son lo que gruñidos de aves carroñeras, allí no estamos los de a pie. Están esos que compran veinte pisos en el corazón de la ciudad y los alquilan a “precio de mercado”. Que os jodan a todos. Y al nuevo especulador, al foráneo que se aprovecha de los contratiempos lejos de sus fronteras para enriquecerse bajo la bandera de la pluralidad y la apertura de fronteras de la UE; a ese, no le demos la bienvenida por favor. No levantemos el país sobre cimientos de plastilina una vez más. Lleven esos pisos rebajados al mercado para que la oferta sea mayor y los precios se sitúen lo más cercano a su correspondiente valor. Porque sólo un estúpido confunde valor con precio, y no somos tan estúpidos. No nos cambien las reglas de juego ni hagan trampas, por favor. Que alguien lleve a la cárcel al especulador, porque se lleva más almas por delante que el psicópata o el narcotraficante.

Soy beligerante en este aspecto y menos de lo que deberían ser nuestros políticos por el simple hecho de observar la realidad de cada día, lo que tenemos frente a nosotros y no somos capaces de ver. No me afecta haber conocido aquel verano a un inmigrante enfermo de lupus que dejaba sus llaves en el banco para pasar todo el tiempo posible con su familia en Venezuela. No soy hipócrita en ese aspecto, no quiero abusar de la demagogia porque he estado a punto de borrar este párrafo. No uso la experiencia personal para justificar lo que pienso. Creo en el sistema actual porque no existe ni puede existir otro, pero también creo en censurar la especulación y llevarla el primer puesto de las preocupaciones sociales. Elevarla al podium de los peores delitos porque es el más efectivo de cuántos Pandora inyectó en la época moderna.

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Los extranjeros y el 'stock' de viviendas

"El Gobierno facilitará la compra de pisos por parte de extranjeros"
SERVIMEDIA: (VER ENLACE)

"Los ciudadanos extranjeros se animan a comprar casa ante la bajada de precios"
EUROPA PRESS: (VER ENLACE)


COMENTARIO DE NANDÍN. Vivienda barata, veremos por cuanto tiempo:

Qué jodío Alonso, me manda un par de links de una noticia insípida como otra cualquiera, y ahora tengo que sacar de mi verborrea barata un texto que merezca la pena y llame la atención. A ver, voy a releerlas por si se me escapa algo. Nada.

Me pongo a peinar el vasto terreno que nos brinda Google y me empiezan a surgir inquietudes sobre algo que hace cinco minutos ni siquiera me cuestionaba, más bien me la soplaba. Expertos fijan una delgada línea entre extranjeros residentes y no residentes, complican el asunto hasta concluir que el tema es más farragoso que sencillo, más escarpado que llano.

Cuándo una persona pasa de no residente a residente no es trivial, dicen. Y si el permiso de residencia es temporal, ¿cómo lo trato?; y si un familiar es residente y yo no, ¿cómo lo trato?. Si a nivel legal y judicial surgen dudas, imagina la veracidad de las estadísticas.

Fue lo primero en lo que me fijé puesto que el paro nos afecta a todos: altos, bajos, rojos, verdes, amarillos, españoles de apellidos acabados en z, inmigrantes hacinados en pocos metros e incluso a los blancos, a ellos también. Si cabe, podríamos pensar que al extranjero le puede perjudicar en mayor medida la destrucción de tantos puestos de trabajo en los últimos años. Entonces, ¿por qué diantres están comprando? ¿Quién les da las hipotecas? No entiendo nada. Estos tipos que alzan el mercado de la vivienda no trabajan aquí, estoy seguro.

Una vez entendido eso, tenía que encontrar algo que refrendase mi percepción, algo más allá de la poca nitidez del término residente. Y lo encontré.

En un DOCUMENTO sacado de la Secretaría de Vivienda, los datos aparecen diseccionados por provincias; y yo, que tampoco soy una lumbrera, pensé que los lugares donde los inmigrantes serían más cuantiosos y tendrían más poder de compra serían Madrid y Barcelona. Nada más lejos de la realidad.

Resulta que casi el 75% de estas adquisiciones se realizan en (colocadas de mayor a menor) Comunitat Valenciana, Andalucía, Cataluña y Canarias. ¿Un denominador común? Dos: sol y playa.

El precio de la vivienda está cayendo a marchas forzadas después de haberse resistido durante mucho tiempo pese a lo que cabía esperar tras la burbuja. Además, los bancos restringen el crédito y prácticamente nadie está por la labor de arriesgar tanto cuando el mercado del alquiler también empieza a ser más accesible.

El extranjero acomodado, con empleo estable en su país, compra piso de segunda mano en la costa española a un precio impensable hace un lustro. Es una ganga, lo mantiene arrendado diez u once meses al año y en Agosto viene de vacaciones a un piso de su propiedad y a una zona turística. Recupera la inversión en apenas 20 años y durante todos ellos veranea en su propia casa.

El gobierno es consciente de ello, pero el stock de vivienda libre que existe en el mercado no es sostenible si queremos crecer en los próximos años, este empujoncito que pretende José Blanco hará más atractivo para el foráneo la compra en España; lugar que ya de por sí gusta a británicos, alemanes y holandeses. La cara fea del asunto es que con estos repuntes la oferta de vivienda va a caer y, así, los precios al menos se mantendrán para poco a poco ascender.

Es una vieja figura, el inversor extranjero que aprovecha los territorios en crisis para llevar a cabo sus especulaciones. Yo, si tuviera un “dinerillo” ahorrado, esperaría en 2011 una caída fulgurante de los precios en Grecia para comprarme un bonito apartamento cerca de alguno de sus lugares más emblemáticos.

¿Verborrea barata o verdad? No lo sé ni yo.

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Cuestión de prioridades

En la intervención de hoy, Nandín parte de estas dos noticias e intenta explicar el nuevo panorama económico que se abre tras la supresión del Ministerio de Vivienda y el cambio de tendencia en la compraventa de viviendas.


"La compraventa de viviendas regresa al signo negativo después de ocho meses al alza"

"Zapatero suprime Igualdad y Vivienda, sus ministerios estrella que cuestionaba la oposición"


CUESTIÓN DE PRIORIDADES:

Ha ocurrido antes de lo que cabía esperar. La noticia de la supresión de la deducción por la adquisición de vivienda habitual para las rentas superiores a 24.000€ ha desencadenado los acontecimientos y la vivienda se estanca antes de llegar siquiera al año 2011. Esto no hace más que refrendar lo que este mismo blog argumentaba hace bien poco, cuando alguien pensaba que los datos del tercer trimestre significaban algo halagüeño más que una sombra de algo que no existe VER AQUÍ.

Este nuevo dato del mes de Septiembre nos hace pensar que los compradores han adelantado su operación ante la interrupción de la ayuda que el gobierno facilitaba y facilitará hasta el 31 de Diciembre de 2010. El ser humano, criatura previsora, se cura en salud en estos casos antes de que la circunstancia que vive España actualmente le juegue una mala pasada. El mercado de la vivienda no manifiesta ni lo hizo en su día, una lenta, media o rápida recuperación sino todo lo contrario. Ni hacia delante ni hacia atrás.

En 2004, y como consecuencia de una promesa electoral de las difícilmente realizables, el gobierno de Rodríguez Zapatero creaba un ministerio dedicado única y exclusivamente a la vivienda. La promesa parecía sacada de la Constitución de 1978: “todo el mundo tiene derecho a una vivienda digna”, que llevado a la práctica suena más utópico que asequible. Después de mostrarse insostenible el sector de la construcción por muchos esfuerzos que se hayan dedicado a este, todavía hoy no se ve luz al final del túnel en el cual nos encontramos desde que la burbuja no dio más de sí.

Hace unos días el presidente daba otro vuelco a la organización del partido, se suprimía este ministerio para formar parte del de Fomento bajo el nombre de Secretaría de Estado de Vivienda y Actuaciones Urbanas. Hasta donde es significativo este movimiento no lo podemos saber, sólo en el seno de la Administración se es consciente de si la vivienda es hoy una alta prioridad, un embarazo no deseado, o un hijo que se pasa el día haciendo la puñeta. Institucionalmente es un paso atrás para el sector y para aquellos que queremos emanciparnos; tentativamente puede no significar nada; y en la praxis veremos si será para Blanco, lo que los automóviles fueron para Sebastián. Su piedra de toque.

Echando un ojo al website del Ministerio de Fomento (www.fomento.es), la vivienda no aparece como un área de actividad pero sí tenemos enlaces en el margen derecho a la Secretaría de lo que nos incumbe. Así también parecen interesados en promover el alquiler por encima de la compra. Nos encaminamos pues, y como no podía ser de otra manera, al modelo anglosajón. Mucho arrendatario y poco propietario. La solución del Estado al descenso de la viabilidad de pagar una hipoteca para la mayoría de los ciudadanos no es sino apostar por el arrendamiento; eso, sin embargo, forma parte de mi propia apreciación.
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Papá, Mamá: me voy de casa

Nueva aportación al estudio de la emancipación de mi afortunado Alonso, en este caso se trata de una aclamada noticia que salió a la palestra la semana pasada. Por cierto, no tenemos ni él ni yo nada con elMundo, cuestiones técnicas.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/13/suvivienda/1286953811.html?a=243a318e9f6047015fd2deac5cf071b9&t=1287127523

Los que veáis el telediario habitualmente, cosa poco recomendable, os habréis percatado de una noticia de entre tantos y tantos sucesos macabros que abarcan el 80% de los partes informativos.

La compraventa de viviendas se dispara un 29,6%

Dado que mi cometido es explicar lo más sincera y sencillamente posible todo lo que tenga que ver con Economía y la emancipación, me veo obligado a no faltar a esta cita. Visto ese titular así en letra hiperbólica, negrita y con un verbo más llamativo que objetivo podríamos deducir que la noticia es magnífica, esperanzadora.

Sin embargo, metiéndonos en las entrañas de la misma todo coge un color algo más oscuro que a priori. Como ya nos han repetido en muchas ocasiones, la vivienda ha sido el sector más afectado por la crisis (de hecho fue la chispa que encendió la mecha de la crisis en España), por esto, al igual que en el sector de la automoción el gobierno instauró el Plan-E para la compra de automóviles en su día, para este funesto año 2010 se ha procurado dar un empujoncito a la compra-venta de viviendas con una deducción bastante significativa en la declaración de la Renta para aquellos que adquieran la que va a ser su vivienda habitual (así que ya sabéis, no se os olvide pedirle a Alonso que nos invite a unas cañas con lo que le van a descontar de su declaración).

Nosotros, gente joven y despreocupada, hasta hace poco no sentíamos en nuestras carnes el sedoso palo que mete hacienda cuando lees por primera vez el borrador de tu declaración de IRPF, ahora la cosa cambia. Hoy día, prácticamente cualquiera que compre una casa para convertirla en su vivienda habitual, nuestra querida Hacienda le va a quitar unos 1.350€ MENOS que de costumbre. ¡¡Cerveza para todos!!.

Peeeeero existe una pequeña trampa; a partir de 2011 esto sólo permanecerá inalterado para los que cobren menos de 17.707,20€ al año, de ahí en adelante existen dos franjas que ven recortada la deducción muy considerablemente:

- Para los que cobren entre 17.707,20€ y 24.107,20€, el importe de la deducción máxima será de 870€.

- Para los que cobren más de 24.107,20€ al año, el importe de la deducción máxima será de 0€.

Esto puede significar que la reducción nos va a afectar bien poco pues al menos yo no tengo muchos amigos que cobren más de 18.000€ anuales, ni mucho menos por encima de 24.000. Lo que si guarda esto es que las personas que están relanzando la vivienda en nuestro país son aquellos que el año que viene ya no podrán disfrutar de la deducción, y por lo tanto, no existe esperanza para que estos datos positivos queden refrendados a partir de Enero de 2011 con continuos repuntes al alza. Ha sido la profunda caída del precio de la vivienda (un 3,4% en el tercer trimestre de 2010) y la urgente rebaja de la deducción la que ha hecho adelantar a familias más o menos acomodadas la compra de su nueva casa.

Dicho esto y esperando que no haya sido demasiado enrevesado, toca esperar a los datos del primer trimestre de 2011 para comprobar si los jóvenes estamos capacitados para sostener el mercado de la vivienda una vez desaparezca este beneficio fiscal. Ojalá sea así, pero ya os adelanto yo que estos buenos registros se evaporarán el curso que viene.

http://estudiodelaemancipacion.blogspot.com/
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Apoyo a un joven emancipado

Un amiguete, Alonso, me pidió hace un tiempo que le echase una mano con los temas económicos en su blog de reciente apertura llamado "estudio de la emancipación" (http://estudiodelaemancipacion.blogspot.com/). Sergio es un joven que acaba de independizarse y como intrépido periodista quiere darle un tono diferente a este nuevo paso.
Las directrices eran claras, se trata de que todo el mundo entienda aquello que se quiere explicar. Mi primera intervención, el EURIBOR.
La noticia a comentar era la siguiente:

"Las hipotecas subirán poco a poco y cada mes a partir de agosto"


Punto de inflexión para las hipotecas. El Euribor a un año, la referencia hipotecaria mayoritaria en España, cerrará agosto previsiblemente en torno al 1,42%, nueve centésimas por encima del nivel de agosto de 2009 (1,334%). Será la primera vez desde noviembre de 2008 en que los que firmaron un crédito hace doce meses tendrán que pagar más -seis euros más esta vez- una vez que el banco ejecute la revisión. A quienes con lo que el indicador romperá la senda bajista de los últimos 21 meses y elevará las hipotecas por primera vez desde noviembre de 2008.

Y de aquí en adelante, mi intervención:

No salimos de la crisis, el paro todavía agarra a España por el cuello de las familias y las empresas no pueden despegar sin el consumo de las mismas.

Hasta hace bien poco habíamos olvidado el problemón que supuso para los españoles hipotecados la llegada de todos esos despidos tan apropiados cuando cada mes te ‘cascan’ una letra de 850 euros. Una vez la recesión se extendió por Europa el aclamado Euribor cayó, cayó y cayó más; y con él, las hipotecas se fueron abaratando hasta hacer desaparecer todas esas palabrotas de los telediarios (tipo de interés variable, hipotecas subprime, diferenciales, revisiones…). ¿Qué pasa ahora? pues que todo hijo de vecino está escapando de la crisis mientras que, nosotros, seguimos estancados y sin visos de brotes verdes salvo en los jardines de la Moncloa. Ay amigo, la sombra del Euribor se cierne sobre la península ibérica.


Ocurre que cuando firmamos una hipoteca, nos comprometemos a pagar a plazos todo el importe del piso que compramos, más unos intereses que amablemente nos clava el banco y sin fallar cada primero de mes. Pues bien, la mayoría de las veces el banco nos va a cobrar un interés que se calcula sumando al Euribor un porcentaje o diferencial que debemos negociar con ellos.

Para que nos entendamos todos, el Euribor es el tipo de interés que se cobran los bancos entre sí cuando se prestan dinero los unos a los otros y quien decide cuando sube o baja es un señor con mucho dinero y que sabe mucho de esto. Por eso, nuestros amiguetes de la sucursal nos tienen que subir un poquito ese tipo de interés.

Si mi muy mejor amigo me deja 10 euros a cambio de devolverle 11 dentro de un mes, pues engancho esos 10 euros, se los presto a mi menos mejor amigo a cambio de que me devuelva 12 dentro de un mes. ¡¡Equilicuá!! Tenemos un euro más que hace treinta días.

Multiplica eso por miles y miles de hipotecados y nos quedan los recientes patrocinios multimillonarios del Santander con la F1 y el BBVA con la NBA, por ejemplo.

Volvamos a la sombra. Decía yo que los diferentes países de la zona Euro están mejorando poco a poco, lo que significa que los señores del Banco Central van a empezar a subir paulatinamente los tipos de interés para evitar que suban los precios y aparezcan otras burbujas especulativas. El proceso por el cual se podría producir esto es largo de explicar, pero el caso es que cada mes la hipoteca se nos encarecerá unos euros. Esto no es una preocupación para estos países en ligero ascenso, pero pregunten al parado español si está de acuerdo con una letra que no deja de subir con cada revisión.


¡¡Jóvenes emancipados recientemente hipotecados del mundo!! Los grilletes que os acaban de poner os van a apretar cada vez más, pero no os preocupéis mucho que al banco le interesáis vivos. Ya en serio, manteniendo los ingresos mensuales habituales no debe suponer un problema un encarecimiento de la letra tan pequeño; pero para un futuro no muy lejano, aseguraos de concretar con vuestro banco un techo a partir del cual no ascienda más nuestro incansable compañero de fatigas, el Euribor.




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