







Menuda decepción en el Gran Premio de Abu Dhabi. Después de una clasificación que invitaba a la tranquilidad y a un domingo cualquiera de carreras de coches, una decisión lo transformó en un desastre, no nos engañemos, es un terrorífico golpe. Da igual que la máquina fuese inferior a la de los rivales, no importa cuán brillante se haya mostrado el piloto y su garaje hasta cubrir el 90% de las vueltas totales de la temporada. Estaba en la mano y alguien lo ha dejado caer.
En el sábado empieza la explicación del domingo. En Ferrari se decide apostar por la calificación y meten ala a ambos coches y así consiguen situarse en posiciones privilegiadas respecto a lo que se esperaba. El revirado tercer sector está del lado de los monoplazas rojos, la carrera se plantea a la defensiva, siempre mirando por el retrovisor al máximo rival. Las 14 horas del 14 de Noviembre no sorprenden a nadie; Button adelanta a Alonso en la salida pese a los buenos primeros metros del español. Entraba dentro del guión. Y digo yo, ¿no ha entrado dentro de las cientos de horas de trabajo, de briefings, la posibilidad remota de un safety car? ¿Cuáles eran los pasos a seguir si Webber ponía los neumáticos duros en las primeras vueltas?
A partir de ahí viene la debacle. ¿Nadie en el muro ha visto pasar antes que a Webber a Petrov y Rosberg por el pitlane? ¿Nadie ha visto que Mark ha salido por detrás de muchos coches y con tráfico? En lugar de darle a Alonso una carrera aburrida y solitaria como la de Button, le meten en un calvario de 40 vueltas. Una tras otra, la siguiente siempre más desesperante que la anterior. El piloto y su ingeniero de pista (Andrea Stella) no tienen ninguna culpa. En el fragor de la batalla es completamente imposible ser lo suficientemente sereno pero ¿no existe un equipo de estrategas que contemplan al minuto la situación de carrera? ¿Es que Petrov y Rosberg no salían en sus monitores? Una decisión que arroja a la basura muchas horas de trabajo y esfuerzo de muchos. Rodarán cabezas.
Ferrari, squadra entre escuadras, debe mirarse en el espejo de los años de Michael, Todt y Brawn, años de oro en todos los ámbitos. Había dinero, buenos diseñadores, pilotos y estrategas, brillantes estrategas. Veo el equipo actual y me sobran nombres italianos, tantos como cabezas pensantes faltan.
En el diseño del vehículo ya se ha dado un paso adelante tras el repaso mecánico de Red Bull y McLaren (f-duct, escapes sopladores,…) con el fichaje de Pat Fry, jefe de diseño de McLaren hasta 2010. Que la brillantez del conductor no nuble el problema de fondo. No se puede permitir a estos niveles la chapuza del ingeniero de Massa y él mismo en Hockenheim o el error estratégico de esta tarde. Alonso de tercero a séptimo..., venga ya!